La UE importará más carne vacuna y ovina
La Comisión Europea proyecta un nuevo retroceso para la producción de carne vacuna y ovina como consecuencia de la reducción de los rodeos, mientras que el sector porcino mantendrá prácticamente estable su nivel de actividad.
Las últimas previsiones de corto plazo de la Comisión Europea reflejan un escenario de menor disponibilidad de carne vacuna y ovina en la Unión Europea durante 2026, producto de la continuidad del ajuste estructural del stock ganadero. En contraste, el porcino logrará sostener la producción, aunque enfrentará dificultades comerciales por la peste porcina africana (PPA), los aranceles chinos y una mayor competencia internacional.
Vacuno: menos producción y más importaciones
La producción neta de carne vacuna alcanzará 6,25 millones de toneladas, lo que representa una caída interanual del 2%, un descenso más pronunciado de lo previsto inicialmente debido a la continua reducción del rodeo bovino europeo. El informe también anticipa una disminución del 1% en el consumo per cápita, que pasará a 9,7 kilos por habitante, consolidando una tendencia descendente sostenida durante las últimas dos décadas. Al mismo tiempo, las importaciones crecerán un 12%, hasta 469.000 toneladas, impulsadas principalmente por Brasil, que concentra el 30% de las compras comunitarias, seguido por el Reino Unido con el 26%. Sin embargo, a partir de septiembre de 2026 la Unión Europea aplicará restricciones a las importaciones de carne vacuna brasileña por cuestiones vinculadas a la resistencia antimicrobiana. La medida podría modificar el mapa comercial y abrir oportunidades para otros proveedores, especialmente el Reino Unido. En sentido contrario, las exportaciones europeas caerán un 12%, hasta 440.000 toneladas, limitadas por la menor oferta interna. Como resultado, la disponibilidad total de carne vacuna en la UE será de 6,4 millones de toneladas, un 3% menos que en 2025.
Las importaciones crecerán un 12%, hasta 469.000 toneladas, impulsadas principalmente por Brasil, que concentra el 30% de las compras comunitarias, seguido por el Reino Unido con el 26%.
Porcino: producción estable en un mercado bajo presión
El sector porcino será el más estable dentro del complejo cárnico europeo. La producción aumentará apenas 0,3%, hasta 22,1 millones de toneladas, acompañando el crecimiento del plantel de cerdas reproductoras registrado en los últimos años. El consumo per cápita permanecerá sin cambios en 33,1 kilos por habitante. En el frente comercial, las importaciones disminuirán un 3%, mientras que las exportaciones retrocederán un 0,5%, hasta 2,97 millones de toneladas. La Comisión atribuye esta caída a varios factores: los brotes de peste porcina africana (PPA) en España, los aranceles antidumping impuestos por China y la creciente competencia de Brasil en los mercados asiáticos. Además, el exceso de oferta generado por la reorientación hacia el mercado interno europeo de carne que anteriormente se exportaba desde las zonas afectadas por la PPA ha mantenido deprimidos los precios durante buena parte del año. Pese a este contexto, la disponibilidad total de carne porcina aumentará levemente hasta 22,2 millones de toneladas.
Ovino: el ajuste más fuerte
El mayor retroceso se registrará en la carne ovina. La producción caerá 4%, hasta 478.800 toneladas, reflejando la continua disminución del rebaño europeo, afectado por factores estructurales, sanitarios y climáticos. El consumo per cápita también seguirá descendiendo y se ubicará en apenas 1,2 kilos por persona, un 2% menos que en 2025. En paralelo, las exportaciones disminuirán un 3%, mientras que las importaciones crecerán un 7%, hasta 189.400 toneladas, lo que confirma una mayor dependencia del abastecimiento externo. Como consecuencia, la disponibilidad total de carne ovina en la Unión Europea se reducirá un 5%, hasta 522.000 toneladas.
Un mercado con menor oferta y mayor dependencia externa
Las proyecciones de la Comisión Europea muestran un cambio de tendencia que se profundiza en el sector ganadero comunitario. La reducción del rodeo bovino y ovino continúa limitando la producción, mientras el bloque incrementa sus necesidades de importación para abastecer el consumo interno. En el caso del porcino, aunque la producción se mantiene estable, las tensiones comerciales y sanitarias seguirán condicionando la competitividad europea en los mercados internacionales.
Fuente: Agritotal






