Economías regionales: Dos empeoraron y nueve en zona crítica
El último relevamiento de Coninagro, ubicó a 9 de las 19 actividades analizadas en zona roja, mientras que otras 6 permanecieron en amarillo y solo 4 lograron sostenerse en verde.
El escenario para buena parte de las economías regionales continúa siendo complejo. El último relevamiento de Coninagro, correspondiente a julio de 2026, ubicó a 9 de las 19 actividades analizadas en zona roja, mientras que otras 6 permanecieron en amarillo y solo 4 lograron sostenerse en verde.
El dato que marca el deterioro del mes es el cambio de categoría de la actividad forestal y los cítricos dulces, que pasaron de amarillo a rojo. En ambos casos, la principal dificultad está vinculada con el componente de negocio, donde la evolución de los precios no alcanza para compensar el incremento de los costos y la debilidad de la demanda.
Dentro del grupo de actividades en situación crítica también se encuentran yerba mate, arroz, vino y mosto, hortalizas, algodón, leche y mandioca.
Coninagro construye este indicador a partir de tres dimensiones: negocio, producción y mercado. La primera contempla la relación entre precios y costos; la segunda considera variables como superficie, stock y producción; mientras que la tercera incorpora el comportamiento de las exportaciones, importaciones y consumo interno.
Forestación y cítricos, dos sectores que retrocedieron
En el caso de la cadena forestal, el informe señala que los precios acumularon apenas un 4% de incremento interanual. A esto se suma una menor demanda interna, asociada a la caída de la actividad de la construcción y la obra pública, junto con una estructura de costos elevada.
Otro factor señalado es el avance de las importaciones, que registraron un crecimiento interanual del 13%, aumentando la competencia sobre la producción local.
Para los cítricos dulces, la situación está marcada principalmente por el menor movimiento de la demanda. El consumo interno se redujo un 10% interanual y las exportaciones tuvieron una caída del 34%. En paralelo, los precios aumentaron 17% respecto de un año atrás, una variación inferior a la inflación.
La producción, por su parte, permanece prácticamente estable, en torno a 1,6 millones de toneladas y unas 80.000 hectáreas.
Seis actividades permanecen en una zona intermedia
El grupo amarillo está integrado por tabaco, peras y manzanas, aves, porcinos, papa y maní.
Según el relevamiento, estos sectores muestran comportamientos heterogéneos. Si bien algunos indicadores no presentan un deterioro generalizado, persisten dificultades para recuperar márgenes debido a la combinación de costos elevados, precios que no recomponen completamente el poder adquisitivo y una demanda que continúa mostrando poco dinamismo.
En el otro extremo aparecen bovinos, ovinos, granos y miel, las cuatro actividades ubicadas en zona verde.
En estos casos, uno de los principales factores favorables es la evolución de los precios, que se ubicaron por encima de la inflación, acompañados por un desempeño positivo de los mercados y, en términos generales, de la actividad productiva.
El comportamiento de largo plazo también muestra dificultades
El semáforo de Coninagro se elabora mensualmente desde hace más de ocho años y permite observar la evolución de las distintas economías regionales a lo largo del tiempo.
De las 19 actividades relevadas, siete permanecieron en rojo durante más de la mitad del período analizado. La vitivinicultura aparece como la más comprometida, con indicadores en zona crítica durante más del 73% de los meses. Le siguen la lechería, con el 65%, y las cadenas arrocera y citrícola, con el 64%.
La vitivinicultura acumula además 42 meses consecutivos en rojo, mientras que la yerba mate lleva 28 meses seguidos en situación crítica.
Los granos explican la mayor parte de las exportaciones
A pesar de las dificultades que atraviesan varias cadenas, las 19 economías regionales relevadas alcanzaron exportaciones por USD 37.725 millones durante los primeros siete meses de 2026. El monto representa un incremento del 17% frente al mismo período del año pasado y se ubica 12% por encima del promedio de los últimos cinco años para ese período.
El complejo de granos concentró el 78% de esas ventas externas, con USD 29.583 millones. La soja encabezó el aporte, con USD 15.183 millones, seguida por el maíz, con USD 6.053 millones.
Más atrás se ubicó la cadena bovina, con exportaciones por USD 3.459 millones, equivalente al 9% del total. La lechería aportó USD 1.047 millones y la cadena manicera, USD 745 millones.
Los datos muestran así un escenario dispar: mientras algunas actividades vinculadas principalmente a los mercados externos mantienen una evolución favorable, buena parte de las economías regionales continúa enfrentando dificultades para recomponer rentabilidad y sostener sus niveles de actividad.






