El mercado inmobiliario rural se enfrió
El InCAIR retrocedió 9,13 puntos por la menor oferta disponible, aunque se mantuvo como el segundo registro más alto de 2026.
La actividad nacional se ubicó en 47,73 puntos, frente a los 56,86 alcanzados en mayo. La contracción estuvo asociada principalmente a la disminución de propiedades agrícolas y establecimientos mixtos de buena calidad puestos en comercialización.
Pese al descenso frente al mes anterior, el resultado continuó por encima de los registros de enero, febrero, marzo y abril. De esta manera, junio quedó como el segundo mes de mayor actividad del año, únicamente superado por mayo.
Dentro de este escenario, el segmento pecuario mostró un comportamiento diferente. La CAIR indicó que los valores de la hacienda continuaron generando un buen nivel de interés por los establecimientos destinados a la producción bovina.
Este movimiento se produjo después de varios años en los que la agricultura concentró buena parte de los negocios vinculados con la tierra. La mejora de la rentabilidad de la cría y la posibilidad de incorporar tecnología le devolvieron el atractivo a superficies que permiten integrar pasturas, agricultura y producción de carne.
El director de Nordheimer Campos y Estancias, Federico Nordheimer, explicó: "Hoy vemos que quienes compran campos ganaderos o mixtos llegan con un proyecto de largo plazo". Y agregó: "Ya no buscan únicamente tierra, sino establecimientos donde puedan aumentar la productividad incorporando genética, mejorando las pasturas, invirtiendo en fertilización, infraestructura y tecnología aplicada a la producción".
El objetivo de estas inversiones pasa por elevar la carga animal, optimizar el manejo del rodeo y obtener más kilos de carne por hectárea. La inseminación, las caravanas electrónicas, la fertilización, las mangas modernas y la maquinaria específica comenzaron a ocupar un lugar central en las decisiones de compra.
Según el relevamiento privado, las propiedades de la Cuenca del Salado que hace un año cotizaban entre US$ 2.500 y US$ 3.000 por hectárea alcanzaron valores de entre US$ 3.500 y US$ 4.000.
En Entre Ríos, durante los últimos doce meses se habrían concretado más transacciones que en los tres años previos acumulados, de acuerdo con la información de la inmobiliaria. Mientras que San Luis y algunas zonas de Santiago del Estero y La Pampa también presentaron un aumento de las consultas y compraventas.
Aunque los compradores argentinos continúan concentrando la mayoría de las operaciones, aumentó el interés de inversores extranjeros por el potencial productivo del país. No obstante, muchos aguardan definiciones sobre la Ley de Tierras antes de concretar nuevos negocios.
El comportamiento de junio mostró así un mercado con menor dinamismo general, pero con interés todavía firme por los predios ganaderos y mixtos. La rentabilidad pecuaria, el precio de la hacienda y el potencial para incorporar tecnología evitaron que ese segmento acompañara completamente la retracción nacional.
Fuente: Agritotal






