Argentina lideró abastecimiento de aceites a India en 2025
Argentina se consolidó en 2025 como el principal abastecedor de aceites vegetales de la India, de acuerdo con un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
Durante el año, el país asiático importó 3,56 millones de toneladas de aceites desde Argentina, un récord histórico que posiciona al complejo oleaginoso nacional como socio estratégico en ese mercado.
India se destaca a nivel mundial como el mayor importador de aceites vegetales, impulsado por una demanda interna que supera ampliamente su capacidad de producción de oleaginosas. Si bien es uno de los principales productores globales de cereales como trigo y arroz, su oferta de aceites resulta insuficiente para abastecer el consumo interno, lo que explica la necesidad creciente de importaciones.
En ese contexto, Argentina aparece como un actor clave. India concentra el 53% de las exportaciones argentinas de aceite de soja y el 35% del aceite de girasol, convirtiéndose en el principal destino de estos productos. Según la BCR, en 2025 India importó cerca de 15,7 millones de toneladas de aceites vegetales, y por primera vez desde al menos 2002 Argentina encabezó el ranking de proveedores.
El informe destaca que este desempeño está respaldado por un récord de producción conjunta de aceites de soja y girasol en Argentina, estimada en 10,48 millones de toneladas para la campaña 2024/25, el nivel más alto desde el ciclo 2004/05. Este volumen permite sostener flujos crecientes de exportación y reafirma la confiabilidad del país como proveedor.
A su vez, se observa un cambio estructural en la demanda india: los aceites de soja y girasol ganaron participación frente al aceite de palma, alcanzando en 2025 el 53,1% del total importado, según estimaciones preliminares citadas por la BCR. Este fenómeno está vinculado al crecimiento económico del país asiático y a la expansión de su clase media, que tiende a sustituir aceites de menor valor por productos de mayor calidad.
Desde la Bolsa de Comercio de Rosario subrayan que este escenario abre importantes oportunidades para Argentina, tanto para profundizar la industrialización de aceites como para agregar valor en subproductos, como las harinas, fortaleciendo cadenas cárnicas y ampliando la inserción internacional del agro argentino.






