La chicharrita retrocede, pero piden mantener el monitoreo
El clima finalmente impactó sobre las poblaciones de Dalbulus maidis, conocida como chicharrita del maíz, que durante agosto registró fuertes descensos.
El clima finalmente impactó sobre las poblaciones de Dalbulus maidis, conocida como chicharrita del maíz, que durante agosto registró fuertes descensos en las cinco regiones agroecológicas relevadas por la Red Nacional de Monitoreo. Sin embargo, los técnicos advierten que es necesario mantener la vigilancia, especialmente en las zonas endémicas y ante el inicio de las siembras tempranas de maíz.
El dato surge del 48º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, elaborado a partir de los relevamientos realizados entre el 1 y el 17 de agosto de 2026.
El informe muestra una marcada reducción de las capturas respecto del período anterior. En el Centro-Sur y el Litoral, los niveles de población ya son muy bajos y similares a los registrados durante la misma época del año pasado.
En cambio, las regiones NOA, NEA y Centro-Norte todavía presentan poblaciones significativas y, en todos los casos, se mantienen por encima de los registros correspondientes a agosto de 2025.
Ante este escenario, desde la Red remarcan la importancia de sostener esquemas de monitoreo activos, sistemáticos y representativos, particularmente frente al comienzo de las siembras tempranas de maíz.
El rol de los maíces guachos
Uno de los principales puntos de atención está puesto en la presencia de maíces voluntarios o “guachos”, cuya aparición se vio favorecida por las condiciones de alta humedad.
Estos cultivos pueden funcionar como un “puente verde”, permitiendo la supervivencia de Dalbulus maidis durante la transición entre campañas y favoreciendo la continuidad del patosistema.
Por este motivo, los especialistas recomiendan monitorear estos hospederos y eliminarlos, especialmente en las zonas donde la presencia de la plaga es históricamente mayor.
Fuerte descenso en el NOA y el NEA
En el NOA, el promedio de adultos por trampa cayó de 457 a 187 respecto del informe anterior. Además, las localidades con más de 100 adultos por trampa pasaron del 73% al 41%, mientras que en el 9% de los sitios no se registró presencia del vector.
A pesar de esta disminución, el promedio continúa siendo elevado: las capturas fueron aproximadamente 2,4 veces superiores a las registradas en el mismo período de 2025.
En el NEA, las capturas promedio bajaron de 186 a 63 adultos por trampa. Las localidades con más de 100 ejemplares pasaron del 44% al 17%, mientras que el 21% registró ausencia del vector.
Sin embargo, la región todavía presenta un nivel de abundancia aproximadamente 40% superior al de agosto de 2025.
El Litoral y Centro-Norte también muestran bajas
En el Litoral, la caída fue pronunciada: el promedio pasó de 9 a 2 adultos por trampa. Ya no se registraron localidades con más de 100 ejemplares y en el 64% de los sitios relevados no se detectó presencia de chicharrita.
En la región Centro-Norte, el promedio disminuyó de 74 a 29 adultos por trampa. Las localidades con máxima abundancia bajaron del 19% al 7%, mientras que aquellas sin presencia del vector aumentaron del 13% al 32%.
No obstante, el promedio de adultos por trampa continúa siendo elevado en comparación con el año pasado: es diez veces superior al registrado durante el mismo período de 2025.
La mayor caída se produjo en el Centro-Sur, donde las capturas pasaron de 2,4 a apenas 0,18 adultos por trampa. Por primera vez en la campaña, el valor se ubicó por debajo del registrado en el mismo momento de 2025 y el 90% de las localidades relevadas no presentó presencia de Dalbulus maidis.
Infectividad: detecciones bajas a moderadas
El informe también incluyó resultados de infectividad correspondientes a cinco localidades.
En cuatro localidades del Centro-Norte, ubicadas en Córdoba y Santa Fe, las detecciones de Spiroplasma fueron bajas a moderadas. En tanto, en la localidad del NEA analizada, ubicada en Santiago del Estero, no se detectó la presencia del patógeno.
Los datos muestran que el descenso de las poblaciones de chicharrita es significativo, pero los especialistas recomiendan no bajar la guardia. El monitoreo de los lotes y, especialmente, la eliminación de los maíces guachos serán herramientas importantes para reducir la posibilidad de que la plaga sobreviva durante el invierno y llegue a la próxima campaña.






