Crecería la superficie de brassicaceas en Argentina
Hay un fenómeno que empieza a ganar fuerza en la agricultura argentina: la carinata, la camelina y la colza, tres oleaginosas invernales que se integran a las rotaciones y abren nuevas oportunidades vinculadas a la bioenergía.
Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, estos cultivos crecieron impulsados por la necesidad de sistemas más intensivos, pero también más sustentables, con esquemas productivos y comerciales que se diferencian del modelo tradicional.
Para entender mejor este escenario, compartimos la palabra del ingeniero agrícola Leonardo Coll, especialista del INTA Paraná, que nos aporta su mirada desde lo productivo y remarca que crecería el área dedicada a colza, carinata y camelina, a nivel nacional .
Los datos marcan con claridad el crecimiento de estas oleaginosas invernales en la Argentina. A nivel país, la superficie alcanzó unas 170.000 hectáreas en 2025, muy por encima de las 30.000 de hace apenas tres años, mostrando un crecimiento sostenido.
Según la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, la colza se concentra principalmente en Entre Ríos, Buenos Aires y Santa Fe, mientras que la camelina gana terreno especialmente en el sudoeste bonaerense.
Entre Ríos lidera a nivel nacional, con más de 31 mil hectáreas implantadas y una producción cercana a las 48 mil toneladas en la campaña 2025/26. En tanto, Santa Fe, si bien aún no tiene el mismo peso productivo, cumple un rol clave en el desarrollo tecnológico y la expansión de estos cultivos.
Claro que también hay desafíos: para capturar el valor agregado, la producción debe cumplir con estrictos sistemas de certificación y trazabilidad, garantizando sustentabilidad y baja huella de carbono.
Un escenario que confirma que estas oleaginosas llegaron para quedarse, combinando producción, industria e innovación, y abriendo nuevos mercados para el agro argentino.






